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sábado, 13 de noviembre de 2010

Palacio Valdés, Armando

 

BIOGRAFÍA
Armando Palacios Valdés nació el 4 de octubre de 1853 en Entralgo (Oviedo). Era hijo de un abogado ovetense, Silverio Palacio y Eduarda Valdés, que pertenecía a una adinerada familia de Avilés, y se educó en esta ciudad hasta 1865, en que se trasladó a Oviedo a vivir con su abuelo para estudiar el bachillerato, lo que entonces se hacía en el mismo edificio de la Universidad, en aquel tiempo tuvo la oportunidad de leer la Iliada, de Homero traducida en verso blanco por José Mamerto Gómez Hermosilla, que lo impresionó fuertemente y abrió su interés por la literatura y la mitología. Por entonces formó parte de un grupo de jóvenes intelectuales mayores que él de los cuales se consagraron a la literatura Leopoldo Alas y Tomás Tuero, con los que entabló una especial amistad.
En septiembre de 1870 obtuvo el grado de bachiller en Artes y en octubre se trasladó a Madrid para seguir en la Universidad Central la carrera de Leyes, cursando los estudios de Derecho y de Administración, de los que se licenció en 1874. En Madrid mantuvo la relación con Clarín y con Tomás Tuero (los cuales en 1872 vivían en el mismo piso y sacaron tres números de Rabagás, periódico audaz, político satírico). Escribió también como crítico, en colaboración con Leopoldo Alas, La literatura en 1881.
Se casó con Luisa Maximina Prendes, que falleció en 1885 tras un año y medio de matrimoniom y se casó de nuevo en 1899 en segundas nupcias con Manuela Vega y Gil.
Al morir José María de Pereda en 1906, ocupó el sillón vacante en la Real Academia Española.
Se dio a conocer como novelista con El señorito Octavio (1881), pero ganó la celebridad con Marta y María (1883), ambientada en la ciudad ficticia de Nieva, que en realidad representa a Avilés. Escribió numerosas novelas, pero también se dedicó al relato breve y a las traducciones.
Falleció el 29 de enero de 1938, en Madrid, en plena guerra civil, a los 84 años de edad.
FRASES DE ARMANDO PALACIO VALDES
Cuando bordeamos un abismo y la noche es tenebrosa, el jinete sabio suelta las riendas y se entrega al instinto del caballo.